26

Dic

2017

Comunidad indígena San Patricio ya cuenta con Mapa Social y Plan de Desarrollo para ejercer la defensa de su territorio

Productos de encuentros desarrollados con asesoramiento del Comité de Iglesias, los Mapas Sociales y el Plan de Desarrollo, elaborados de manera participativa por los integrantes de la comunidad indígena San Patricio, fueron entregados por la Dirección Ejecutiva de la organización ecuménica para que la comunidad ponga en ejecución las actividades del Plan a lo largo de 5 años y haga efectiva la protección de su territorio.

Ubicada a 20 kilómetros de la ciudad de Mariscal Estigarribia, en el departamento de Boquerón, San Patricio es un reciente desprendimiento de la comunidad San Lázaro, la que está ubicada en el área urbana de Mariscal Estigarribia. Pertenece al pueblo Guaraní Ñandéva. De acuerdo a lo señalado en el libro “Desarrollo autónomo y soberanía alimentaria”, de la autoría de Hugo Pereira, en el 2015 algunas familias de San Lázaro iniciaron su traslado al terreno, de propiedad de la comunidad, al que los indígenas bautizaron como San Patricio, donde empezaron a residir en precarias condiciones, en medio del campo virgen. La ocupación efectiva de esas tierras de reserva de San Lázaro, donadas en el pasado por la Iglesia Católica, está vinculada a un conflicto originado en el año 2014.

Los indígenas empezaron a realizar una limpieza de sus tierras de reserva a fin de prepararla para una ocupación. En ese momento se generó una situación tensa cuando el administrador de la estancia vecina y un grupo de policías dijeron a los nativos que debían retirarse de sus propias tierras porque las mismas “son privadas”, dando a entender que pertenecen al establecimiento colindante. Los indígenas se percataron que los efectivos policiales, que llegaron hasta el lugar para desalojarlos, no contaban con ninguna orden judicial. En medio de la discusión, la Policía labró acta. Durante la confección del documento el efectivo que realizaba dicha tarea indicó al líder, Ramón Benítez, que debía firmar el papel, respondiendo el dirigente que primero debía acceder a una fotocopia del manuscrito, hacer leer a una persona de su confianza y luego firmar. El policía señaló, ante esa respuesta, que el acta se remitiría de todas maneras a la Fiscalía, sin la firma del líder. Mientras esa discusión se generaba otros pobladores de la aldea hicieron saber de lo que estaba ocurriendo al corresponsal de la emisora Pa’i Puku, quien llegó hasta el lugar y accedió al pedido del líder, de la lectura del documento, recomendándole posteriormente el comunicador su firma. Así lo hizo el dirigente quien luego volvió a tener una discusión con la Policía ante la negativa de los efectivos de entregarle una fotocopia del acta. Finalmente accedió a una copia; los indígenas se retiraron y al día siguiente Ramón Benítez convocó a una reunión de líderes de otras aldeas de la comunidad Santa Teresita para informarle de lo ocurrido. Los participantes le manifestaron su predisposición a apoyar su reivindicación ante el peligro de que sus tierras sean usurpadas por los propietarios del establecimiento ganadero contiguo. Desde el 2015 algunas familias de San Lázaro se instalaron en las que eran sus tierras de reserva donde esperan ver concretados sus sueños: una comunidad con emprendimientos productivos, servicios básicos como agua, educación, salud y otros, esenciales, garantizados. (Pereira, 2016, pp.15-16).

El mapeo participativo apunta a que los pobladores indígenas incidan en las decisiones de las autoridades locales, de tal manera a reducir los conflictos y se produzca un desarrollo comunitario participativo. En la marco de esta actividad del proyecto, los técnicos del Comité de Iglesias han realizado capacitaciones en la elaboración de mapas sociales, el manejo e interpretación de informaciones geográficas sobre recursos naturales, cálculo de áreas, datos biofísicos de recursos naturales y otros aspectos vinculados.

La elaboración participativa de los mapas sociales fue un proceso dirigido por el Arquitecto Francisco Huerta, consultor del Comité de Iglesias. El trabajo contó además con la participación del Antropólogo César Rosso y el Ingeniero agrónomo César López. La entrega del Mapa Social y el Plan de Desarrollo Comunitario estuvo a cargo del Director Ejecutivo del Comité de Iglesias, Licenciado Julio César Valiente, quien lideró la ejecución del proyecto “Asistencia técnica y acompañamiento ecuménico para aumentar la seguridad alimentaria y acelerar el desarrollo comunitario en comunidades indígenas del Chaco paraguayo”, con el apoyo de Church World Service.

Enlaces relacionados

  1. Mapa social y Plan de Desarrollo, instrumentos para la defensa territorial de San Fernando.
  2. Comunidades indígenas del Chaco paraguayo diseñan sus propios mapas para defender sus territorios.
  3. Indígenas reclaman efectiva participación política.
  4. Directivos de Church World Service visitaron comunidades indígenas del Chaco paraguayo.

 

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